Echagüe se encuentra en la zona norte de la Valdorba, junto a la sierra de Alaiz donde podremos disfrutar , ademas de la tranquilidad, de un lugar sin igual para la realización de unos agradables paseos en armonia con la naturaleza, encontrando todo tipo de vegetacion arbórea, en la zona mas alta hayas, acebos, y bojerales, en la zona media robledales con algunos de ellos centenarios y de inpresionante porte, y en la zona mas baja encinares. En el pueblo hay un fronton para la practica de deporte, y sociedad.
El origen de la antigua lo encontramos en el emplazamiento actual de la ermita de Santa Bárbara hasta finales del XVIII. Esta ermita es la única con la que cuenta la población de Echagüe, y se trata de la de Santa Bárbara Mártir, levantada para recuerdo del lugar donde estuvo emplazada la parroquia.
De la ermita destaca la medieval pila bautismal, así como un capitel con una figura humana.

La Parroquia se encuentra nada más entrar al pueblo, a mano izquierda. A su izquierda un pesado campanario de sillarejo, con sólo un vano para la única campana, una nave, y un pórtico que aprovecha espacio para la sacristía. El pórtico está formado por dos arcos al cual se accede desde una escalinata. Dos pequeñas bóvedas de aristas blanqueadas dan paso al interior.
De la Parroquia de la Asunción un Retablo de la Inmaculada de estilo Rococó con un lienzo de San Román Nonato. El titular es una talla moderna. Existe también una talla gótica, bastante retocada de la Asunción.
En 1763 se decidió realizar la Parroquia de la Asunción dentro del pueblo con las ventas de las hierbas y el agua por cuatro años.
Aunque ambas construcciones son nuevas relativamente, Echagüe guarda en su arquitectura civil la esencia del medievo. Caminando por sus calles, son las menos las casas rehabilitadas y mantiene, en la reducida periferia del pueblo, alguna calle sin empedrar ni cementado.
Entre ellas destaca, además del Palacio de Echagüe, una casa con unas graciosas ventanas bíforas con arquillos conopiales y trilobulados. El Palacio de Echagüe perteneció a la familia Echagüe, que en el siglo XV se unió en nupcias con los Azpilicueta de Barásoain. Hasta entonces, la familia lugareña no había tenido privilegios eclesiásticos. Fue en 1546, Martín de Azpilicueta llevó pleito contra los vecinos y exigió sus derechos.
En 1560, era Abad del pueblo, Juan de Azpilicueta, de la familia del palacio. Joan García de Ribera, soldado en la compañía de Joan Blázquez de Pradam, le hizo donación en Toledo en agradecimiento de los beneficios profesados por el descendiente palaciano. Fue entonces cuando Juan de Azpilicueta conoció a San Francisco de Xavier.
